miércoles, 9 de abril de 2014

Colorín colorado...

Había una vez, una princesa que estaba casada, ya llevaba varios años con su marido, él un típico hombre en la cama, culiaba rico, pero siempre era más de lo mismo, la princesa ya no tenía orgasmos, no con sexo por lo menos, sólo con autosatisfacción, para ella no era tema, ya llevaba años así.

Un buen día, apareció un príncipe, luego de mucho hablar notaron que estudiaron en el mismo colegio, el un curso debajo de ella, conversaban de todo con gran naturalidad, el era alto y moreno, de todo el tipo de ella, y ella, seguramente era el tipo de él, a él le gustaban las mujeres de muchos tipos diferentes.

Una tarde cualquiera se juntaron, necesitaban verse a la cara y comprobar si esa tremenda química que había por letras, existía en el tú a tú, ella apenas lo vio, sintió eso poderoso, el era todo lo que ella deseaba, ella para él seguramente también,  el deseaba a muchos tipos de mujeres, ese día se besaron.

Tiempo más tarde, esta relación dio un paso más allá, ellos hablaban a diario, ella le mandaba fotos hot, él a ella también, ella le mandaba videos, él a ella también,  así pasaron los días hasta que se encontraron íntimamente.

Al día siguiente de ese encuentro ella le especificó a él todo lo que le gustó y lo que no, en el encuentro siguiente el reparó bastantes defectos, ella lo encontraba el hombre perfecto, él le daba orgasmos, ella  ya no deseaba a nadie más.

Ella, le mandaba videos sorpresa a él, lo quería tener siempre caliente, muchas veces, el no acusó recibo de ellos, a los días ella le preguntaba y el respondía, ah sí, los vi, gracias, están ricos, siempre me pajeo con ellos, ella no le creía.

Así fueron pasando los días, ella le mandaba mails calientes, el los ignoraba, bueno, casi todos, a veces le respondía por cortesía, eso sentía ella, ella le preguntaba cuando se juntarían, finalmente esto sucedía cada mucho tiempo, el siempre tenía mucha pega y mil excusas, ella comenzó a olvidarse.

Ella siguió olvidándose, ya no le mandaba videos, ya no se conectaba al chat, ya no se veían, pasó el tiempo, ella lo logro, se olvidó de él, él aparecía cada cierto tiempo, movía su piso y desaparecía nuevamente.

Pasaron meses y él la buscó, ella, ya ni se acordaba de él ya nadie le calentaba, ella estaba separada de su marido.

Él le dijo que la esperaría hasta que estuviera caliente, ella le dijo, si, espérame, ella necesitaba cerrar ese ciclo, así lo hicieron, pasaron meses, hasta que se volvieron a ver, fueron a un motel, tuvieron sexo, regalonearon como nunca, se besaron como nunca, era sexo de despedida, fue bonito, pero ella nunca volvió a sentir lo mismo, ya no pensaba en él, ya no lo añoraba.

El sexo de despedida cerró el ciclo.


Yyyyyyyyyy… colorín colorado, este cuento… se ha acabado